Carta del FPDT al EZLN

CARTA DEL FRENTE DE PUEBLOS EN DEFENSA DE LA TIERRA-ATENCO

AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL

San Salvador Atenco, 3 de mayo de 2009.

AL CCRI-CG DEL EZLN.
A LA COMISIÓN SEXTA.
A LAS JUNTAS DE BUEN GOBIERNO.
A LAS BASES DE APOYO.
AL ZAPATISMO TODO.

HERMANAS Y HERMANOS.

Cuando todo empezó para nosotros, mucha gente nos decía: «al gobierno no se le puede ganar.» Allá en ese 2001, cuando nos condenaron al exterminio y a la pérdida de nuestra historia e identidad para construir un aeropuerto, nosotros sabíamos que no debía ser así, que debíamos luchar para vencer la idea de que las cosas son así y nadie puede cambiarlas.

En ese entonces, nosotros volteamos a todos lados, buscamos a otros que como nosotros también estaban luchando, nosotros quisimos seguir ese camino para caminarlo juntos, porque sabíamos que no éramos los únicos. Es necesario decirles que en todos lados aparecían ustedes, había una estela grande llena de dignidad y de esperanza que anunciaba su paso, no hacía falta preguntar quiénes eran, siempre aparecían los ojos brillantes y las manos suaves de la resistencia, de las mujeres y los hombres pequeños que nos enseñaban el camino que construye la justicia y la libertad. Junto a su paso también nos dejaban su abrazo tierno y solidario de hermanos que cobijaba nuestro aliento. Así los conocimos, en el mismo camino, lado a lado, con su sonrisa alegre y rebelde que al reflejarse en nuestro machete hacían que se iluminara nuestro paso. Como ustedes ya venían de lejos y nosotros los encontramos en su andar, no dudamos, decidimos seguir su paso y abrir otros caminos para los que vendrían después.

Queremos decirles que de ustedes hemos aprendido el sentido de la vida: luchar y resistir. De su grito fuerte conocimos el mensaje que se le debe a la vida: la dignidad rebelde. De su corazón que mueve al mundo, tomamos la razón única y verdadera de la lucha: el amor. Así es como nosotros al igual que muchos, tomamos de su rostro cubierto la identidad de los ocultos, de aquéllos que no quieren ser invisibles porque asumen su rol en la historia, aquellos que se convierten en los motores de la marcha de la humanidad. Así es como nosotros nos reconocimos en su palabra humilde y en su piel bañada de tierra.

En Atenco sabemos que su palabra ya se quedó en la historia universal y que su lucha ya vive en nuestros corazones. Para esta época la gente les llamará zapatistas, nosotros no sólo los llamamos así, sino también, les decimos y los reconocemos como nuestros hermanos y hermanas.

Deben saber, que luego de varios meses de lucha directa contra los malos gobiernos en el 2001 y 2002, logramos lo que sabíamos que era posible, defendimos nuestra tierra, la bendecimos con nuestra lucha e impedimos que Fox y Montiel nos despojaran de lo más sagrado: nuestra madre tierra. Así es como echamos abajo el proyecto más importante en la administración de Fox, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Fue ahí cuando comprendimos nuestro papel en la historia, entendimos que las cosas no son así porque alguien lo decide, sino que nosotros también podemos decidir qué hacer ante una decisión del poderoso. Cuando triunfamos en julio y agosto del 2002 confirmamos lo que ya sabíamos: «al gobierno sí se le puede ganar.» Desde entonces hasta hoy nada nos detiene, a pesar de lo oscuro y tormentoso del camino, desde esa vez nosotros sabemos que el final del camino está el triunfo.

Sin embargo, como bien saben, en el camino de La Otra Campaña, cuando cabalgamos juntos con ustedes allá por el 2005 y 2006, nos tocó confrontar nuevamente a los poderosos. El 3 y 4 de mayo de 2006 emprendieron en Atenco una acción violenta de Estado, asesinaron a dos de nuestros hermanos, violaron a nuestras hermanas, detuvieron a 207 personas, catearon nuestras casas, torturaron y ocuparon nuestras comunidades. Ellos sacaron toda su rabia contenida, nos embistieron con toda su fuerza, otra vez nos trataron de exterminar, quisieron acabar con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y golpear al movimiento social mexicano. En todo ese periodo ustedes estuvieron en nuestra lucha, asumiendo como suya una lucha que tiene un antecedente de triunfo y afrenta para los poderosos. Sin embargo -como bien saben-, en el 2006 Atenco sólo fue un hecho más de la violencia del Estado mexicano, antes se dio la represión en Sicartsa, luego vino Oaxaca y el fraude electoral. El 2006 marcó la ofensiva de la derecha a los movimientos sociales que hoy ve su repunte con la salida del ejército de sus cuarteles para cumplir con funciones de seguridad pública, en una guerra disfrazada en contra del llamado «crimen organizado.»

En todo este periodo ustedes hermanos y hermanas han estado con nosotros, desde aquí recibimos todos lo llamados a la solidaridad por nuestros hermanos presos y perseguidos, desde Atenco sabemos que en el corazón zapatista siempre habrá un pequeño lugar para los iguales, que siempre estará la palabra seria y comprometida de su lucha rebelde.

Pero nosotros, también sabemos que ustedes siguen librando una guerra de baja intensidad contra el mal gobierno. Que la situación por la que están pasando es una guerra cada vez menos oculta, de enfrentamientos con diversas fuerzas, de desgaste y golpeteo constante. Que en uno y otro frente tratan de minar la resistencia, quieren acabar con uno de los procesos sociales más importantes en México y en el mundo. Por ello se entiende la agresión que sufrieron en estos días nuestros hermanos indígenas del ejido de San Sebastian Bachajon, Municipio de Chilón, al ser detenidos y torturados por el gobierno de Juan Sabines, acusándolos de asaltantes y narcotraficantes; asimismo, la reciente agresión armada que sufrieron los compañeros de la Junta de Buen Gobierno del Caracol IV, de Morelia, encargados del balneario El Salvador, por parte de los paramilitares de la Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic). Sabemos que la agresión siempre está latente para el EZLN, porque ustedes han construido un contrapoder capaz de confrontar al Estado, que su proceso es un esfuerzo muy importante por construir la democracia desde abajo y que un golpe a ustedes sería una victoria para el poder político y económico no sólo de nuestro país sino mundial. Por ello, nosotros les decimos, que estamos con ustedes, que la lucha zapatista es nuestra lucha y en la medida de lo posible, de acuerdo a nuestras capacidades, estamos con ustedes hermanos y hermanas.

También les reiteramos nuestra lucha por la libertad de 12 compañeros y 2 perseguidos, 9 de ellos son Alejandro Pilón Zacate, Jorge Alberto Ordóñez Romero, Román Adán Ordóñez Romero, Juan Carlos Estrada Cruces, Julio César Espinosa Ramos, Inés Rodolfo Cuellar Rivera, Edgar Eduardo Morales, Oscar Hernández Pacheco y Narciso Arellano Hernández que están recluidos en el Penal del Molino de Flores, Texcoco, Estado de México, condenados a 31 años, 10 meses y 15 días de prisión; Felipe Álvarez, Héctor Galindo e Ignacio Del Valle se encuentran recluidos en el Penal de máxima seguridad de El Altiplano, en Almoloya de Juárez, Estado de México, los dos primeros condenados a 67 años y medio de prisión, mientras que Nacho está condenado a 112 años y medio de prisión, además, tienen otras tres órdenes de aprehensión pendientes de ejecutar; asimismo, se encuentran en calidad de perseguidos Adán Espinosa Rojas y América Del Valle, con órdenes de aprehensión que pesan en su contra.

Para lograr su libertad constituimos el Comité impulsor de la Campaña Nacional e Internacional «Libertad y Justicia para Atenco,» conformado entre muchos por Don Samuel Ruíz, Don Raúl Vera, Manu Chao, Ofelia Medina, Julieta Egurrola, Luis Villoro, Ricardo Rocha, Bruno Bichir, Demián Bichir, Alejandro Bichir, Odiseo Bichir, Diego Luna, Luís Hernández Navarro, Paco Ignacio Taibo II, Daniel Giménez Cacho, Adolfo Gilly, Alejandro Toledo, Miguel Ángel Granados Chapa, Carlos Montemayor, Miguel Concha, Rocco, Rubén Albarran, Los de Abajo, Asian Dub Foundation, Las Reinas Chulas, Ana Francis Mor, Jorge Zarate y compañeros que se están sumando. Con ellos buscamos que su voz levante la demanda de libertad y justicia para nuestro movimiento, porque su voz llega a otros sectores que nosotros no hemos llegado y también porque queremos que sea una voz más fuerte que cale hondo en la memoria colectiva de nuestro país y el mundo.

Tal como lo vivió nuestro abuelo mayor Nezahualcóyotl, cuya condición de vida por mucho tiempo fue la persecución y la represión de Tezozomoc, rey de Azcapotzalco, nosotros consideramos que esa condición no la queremos, sino que aprenderemos de la Triple Alianza que le dio el triunfo al Rey Poeta, para lograr la victoria contra el tirano y lograr el esplendor del reino Acolhua-chichimeca.

Por eso nosotros decimos que hasta ahora no nos han vencido, que a pesar del endurecimiento de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra no está vencido, y que sabemos que entre más crece la figura de nuestros enemigos más grande será nuestra victoria, porque no ellos no durarán 112 años gobernando.

Hermanos y hermanas, nosotros seguiremos luchando hasta alcanzar la libertad de nuestro presos y perseguidos políticos, pero que en verdad por lo que nosotros luchamos es por la liberación de nuestros pueblos, porque nosotros estamos conscientes en que al poderoso sí se le puede derrotar y así lo haremos.

Va un saludo combativo y hermanado a todo el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

¡PRESOS POLÍTICOS LIBERTAD!
¡HOMBRO CON HOMBRO, CODO CON CODO, EL EZLN SOMOS TODOS!
¡CUANDO EL PUEBLO SE LEVANTE POR PAN, LIBERTAD Y TIERRA,
TEMBLARAN LOS PODEROSOS DE LA COSTA HASTA LA SIERRA!

Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra- Atenco.