{"id":6519,"date":"2010-12-21T13:00:52","date_gmt":"2010-12-21T20:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/elenemigocomun.net\/?p=6519"},"modified":"2016-10-17T21:25:17","modified_gmt":"2016-10-18T04:25:17","slug":"muerte-en-palacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elenemigocomun.net\/es\/2010\/12\/muerte-en-palacio\/","title":{"rendered":"Muerte en Palacio"},"content":{"rendered":"<p>Por Lydia Cacho<br \/>\n20 de diciembre de 2010<br \/>\n<em>[<a href=\"http:\/\/www.eluniversal.com.mx\/editoriales\/51038.html\">Reimpreso de El Universal<\/a>]<\/em><\/p>\n<p>El jueves recib\u00ed un mensaje telef\u00f3nico: \u201cEs 16 de diciembre, asesinaron a Marisela Escobedo, \u00bfahora qu\u00e9 hacemos, Lydia?\u201d. El shock fue inmenso; conoc\u00ed a Marisela, una mujer admirable, como lo son las madres y hermanas de las mujeres que a lo largo de m\u00e1s de una d\u00e9cada han dedicado su vida a esclarecer los cr\u00edmenes que les arrebataron un ser amado.<\/p>\n<p>El d\u00eda que su hija Rub\u00ed, de 16 a\u00f1os, apareci\u00f3 muerta, Marisela y su familia supieron que el asesino era su novio, Sergio Rafael Barraza Bocanegra. \u00c9l mismo admiti\u00f3 haberla matado \u201cpor celos\u201d. Desde entonces, Marisela dedic\u00f3 sus d\u00edas y noches, como la mejor crimin\u00f3loga (que no era), a obtener evidencia; como el mejor ministerio p\u00fablico (que no era), a conseguir testigos y corroborar hechos. Como una fuerza de la naturaleza ante cada falla del sistema judicial, Marisela y sus abogadas tocaron puertas que nunca se abrieron. Y as\u00ed, con la puerta cerrada como un s\u00edmbolo de lo que le sucede a la sociedad mexicana, a Marisela un asesino le peg\u00f3 tres balazos frente al Palacio de Gobierno. Dos d\u00edas despu\u00e9s, mientras el gobernador Duarte daba discursos vacuos de indignaci\u00f3n, delincuentes incendiaron el negocio del esposo de Marisela y secuestraron al cu\u00f1ado.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se atreven a asesinar a una reconocida defensora frente al Palacio de Gobierno donde hay c\u00e1maras? \u00bfQui\u00e9n se atreve, en un caso tan sonado, a ir a por el esposo? Se atreven delincuentes comunes que hace tiempo entendieron que la ineficacia del Estado est\u00e1 siempre a su favor. Se atreve un hombre que fue dejado en libertad y que hab\u00eda amenazado de muerte a la madre de Rub\u00ed. Se atreve ese que sab\u00eda que ni siquiera hab\u00eda orden de aprehensi\u00f3n en su contra. Se atreven los que intu\u00edan que el gobernador estar\u00eda distra\u00eddo hablando, en lugar de proteger de inmediato a la familia de Marisela.<\/p>\n<p>Tal vez la gran tragedia para este pa\u00eds es que una buena parte de la sociedad civil: activistas y defensoras de los derechos humanos, trabajan creyendo que \u00e9sta es una labor de colaboraci\u00f3n con el Estado, que a pesar de las cr\u00edticas hay una coincidencia en la meta: un pa\u00eds mejor. Pero en realidad las grandes coincidencias las tienen los delincuentes y el crimen organizado con el Estado mexicano. Ellos saben que mientras la sangre corre por las calles, los pol\u00edticos, entretenidos en sus juegos de dimes y diretes, tras la puerta cerrada, enviar\u00e1n condolencias medi\u00e1ticas o por Twitter. Mientras que los delincuentes consideran una amenaza a las defensoras de derechos humanos, pero no al Estado.<\/p>\n<p>Las madres y los padres van dejando la vida por ir tras la memoria de sus muertas, van siguiendo las huellas de violadores, asesinos, sicarios, narcotraficantes, tratantes o polic\u00edas que, previendo su impunidad, se atreven a exterminar a sus novias, esposas, amigas, empleadas, esclavas o desconocidas. Y las matan porque quieren y porque pueden hacerlo. Porque, durante d\u00e9cadas, el gobierno de Chihuahua y sus procuradores ignoraron la creciente violencia, se coludieron con los victimarios, tiraron a locas a las madres que gritaban por la vida de sus hijas, descalificaron y cerraron la puerta en las narices a las activistas de derechos humanos que exig\u00edan que el Estado hiciera su trabajo, que creara las condiciones para abatir la pobreza, para promover la educaci\u00f3n, para crear una ciudad segura.<\/p>\n<p>Hace 15 a\u00f1os que viajo a Chihuahua; he documentado la ignominia de los malos y el poder de la sociedad civil, march\u00e9 cruzando el puente y los parques al lado de mujeres valientes como Marisela. Aprend\u00ed a seguir creyendo a pesar de todo; descubr\u00ed de lo que es capaz una madre cuando su hija ha desaparecido, y aprend\u00ed que todas somos un poco madres de todas las ni\u00f1as mexicanas. Nunca, en toda mi vida, he visto a una comunidad tan capaz de sobrevivir al dolor, tan unida a pesar de sus diferencias, tan fuerte para no darse por vencida, como Chihuahua y su Ciudad Ju\u00e1rez. En esa tierra he conocido a las mujeres m\u00e1s valientes, a los hombres m\u00e1s solidarios, poetas y acad\u00e9micos, periodistas y obreros. Secando las l\u00e1grimas con peri\u00f3dicos, con las manos unidas, nadie se dar\u00e1 por vencido en Chihuahua, eso qued\u00f3 claro durante el sepelio de Marisela. M\u00e1s all\u00e1 de la indignaci\u00f3n, de la ira, de la desesperaci\u00f3n de este caso, la pregunta es: \u00bfcu\u00e1ndo los gobernantes de M\u00e9xico tendr\u00e1n la valent\u00eda y fortaleza de estas mujeres?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Lydia Cacho 20 de diciembre de 2010 [Reimpreso de El Universal] El jueves recib\u00ed un mensaje telef\u00f3nico: \u201cEs 16 de diciembre, asesinaron a Marisela Escobedo, \u00bfahora qu\u00e9 hacemos, Lydia?\u201d. 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