Luchando Junto a los que Luchan por Si Mismos

[ La imagen de la cubierta de Tonantzin fue creada por Simón P. Sedillo. ]

Los neoliberales creen que finalmente han descubierto una forma socialmente responsable, o socialmente democrática, de obtener la tierra, labor y recursos de los pueblos mediante el uso de la fuerza para obtener ganancias económicas.

No es posible. Este es el mito del neoliberalismo. La economía política impuesta reduce a los seres humanos y recursos naturales a variables dentro de una ecuación económica. Con cada día que pasa, el variable humano en la ecuación se desvalora. Los pueblos indígenas, campesinos, mujeres, jóvenes y los pobres son reducidos a variables en esta ecuación. Cuando ya no son considerados económicamente viables por los poderosos, las comunidades pasan a ser una variable deshechable. Si un grupo de personas pueden ser tratadas como objetos desechables por “no encajar”, imaginemos como será tratado ese grupo cuando este decide organizarse y resistirse a esta imposición. Históricamente, han sido tratados como un virus que debe ser eliminado.

Esta es la mentalidad genocida sobre la cual se fundaron los Estados Unidos de América. De algún modo la mayoría de los ciudadanos de los EEUU han logrado desprenderse de la historia de su nación al punto de ignorar el presente. Niños indígenas eran enviados a “internados” por el Ejercito de los EEUU hace menos de 70 años atrás. La Escuela de las Américas ha hecho una ciencia del aterrorizar a comunidades en resistencia por toda América Latina. Las estadísticas mas conservadoras entregadas por el Ministerio de Salud Iraki, señalan que han ocurrido un total de 151,000 muertes violentas entre Marzo del 2003 y Junio del 2006.

billboard-oaxaca Cuando pensamos en una ocupación militar, pensamos en Irak, Afganistán, y el territorio Palestino. La ocupación militar es la forma mas explicita de imponer una economía política, pero el neoliberalismo incluye mucho más que tan solo la ocupación militar. La ocupación neoliberal se impone política, económica, social, cultural, psicológica y espiritualmente. Es la imposición de una cultura global homogénea basada en el consumo, donde en lugares como México son personas blancas las que son los protagonistas de los comerciales, publicidades, telenovelas y reportajes noticieros. El indigenismo es devaluado al punto de ser ocultado bajo un silencio mortal.

Lo que era un militarismo fácilmente identificable en América Central ha devolucionado hacia una para-militarizacion de las comunidades indígenas del sur de México. En Oaxaca, muchas de las atrocidades cometidas contra comunidades indígenas son disfrazadas como conflictos agrarios entre comunidades vecinas. Algunas son orquestadas con tanta ingenuidad que llegan a confundir a los mismos paramilitares con respecto a su papel en esta forma de represión sistemática auspiciada por el estado. Las conflictos se pueden dar entre distintas tribus, la misma tribu, y grupos mestizos. Estas estrategias no son nuevas, son solo una continuación de la táctica conocida como “divide y conquista”.

La amenaza más grande a la seguridad nacional de los EEUU siempre han sido los movimientos comunitarios de base que se organizan para defender su derecho a la autodeterminación. Esa es la amenaza que representaban los nativo-americanos, la que representan el pueblo de Oaxaca y que muchos otros continúan representando. En 2005-2006 el Departamento de Geografía de la Universidad de Kansas en Lawrence, Kansas recibieron una subvension de $500,000 del Departamento de Defensa para crear un mapa de los territorios ejidales de los pueblos indígenas en Oaxaca, México. La Oficina de Servicio Militar Extranjero (FMSO) de Fort Leavenworth esta financiando el proyecto. Fort Leavenworth fue el epicentro de la expansión de los EEUU hacia hacia territorios indigenas del Oeste. Hoy en día el FMSO evalúa las amenazas “asimétricas” y «emergentes» a la seguridad nacional de los EEUU. Las “amenazas asimétricas” se definen como guerrillas armadas y organizaciones terroristas, mientras que se considera a los movimientos sociales como “amenazas emergentes”.

El primer pasó para trabajar en solidaridad con un pueblo que lucha por si misma es comprender que sus esfuerzos son considerados una amenaza por los poderes.

Hoy nos enfrentamos a un “Activismo Imperialista”, el idea de que los activistas saben mas que las comunidades con las que solidarizan. Los ciudadanos de los EEUU, en particular, han abrazado la noción de “empoderamiento” de las mujeres, gente de color, indígenas, trabajadores, jóvenes y otros grupos. Este concepto de “empoderar” sitúa el poder en las manos de los activistas y niega el poder de los pueblos que están resistiendo por si mismos.

Esta dinámica valida la caridad y no la solidaridad. La verdadera solidaridad es más sobre compartir, colaborar y contribuir a la autodeterminación, en vez de simplemente sentirse bien sobre entregar un apoyo. Es importante aprender primero, antes de intentar enseñar algo. LA mayoría de las comunidades indígenas tienen siglos de experiencia en la resistencia que pueden compartir y enseñar. La forma mas eficaz de caminar y avanzar en solidaridad es preguntando primero sobrelas necesidades o cuales son los problemas. Caminando, preguntando y luego enseñando, aprendiendo.

Con este fin, solo puedo testificar sobre mi experiencia como organizador comunitario Chicano que opto por trabajar en solidaridad con la gente de Oaxaca. En 2005, en colaboración con Austin Indymedia, complete una película documental sobre la situación en Oaxaca llamada “El Enemigo Común”. Después de la producción, los compas en Oaxaca dejaron en claro que querían aprender a filmar y editar los videos por si mismos. Tuve que aprender lo que pude y debía enseñar y el por que lo debía enseñar. En mi caso, tuve que aprender a editar videos y luego el como enseñar a hacerlo.

Comencé como un activista solidario pero termine como un maestro, pero mas importante aun, como un estudiante. Aprendí mucho sobre el privilegio que tengo de poder aprender y mi responsabilidad de enseñar lo aprendido. En los EEUU pude aprender audio y video para enseñar en Oaxaca. Y allá, en cambio, pude aprender sobre los métodos de organización comunitarios y traerlos a mi comunidad aquí en los EEUU.

Los residentes de los EEUU tienen mucho más que aprender en vez de enseñar. La paz en la que la mayoría de de los residentes creen es una mentira. No puede haber paz sin dignidad, justicia y libertad para todos en todas partes. Mientras más personas en los EEUU crean en este falso sentido de paz, mas validan su medio: el terror.

En el 2002, durante una protesta de campesinos en el capitolio de la Ciudad de Oaxaca, un compa se me acerco y dijo, “¿Se dan cuenta los americanos que su paz es nuestro terror? ¿Y si se dieran cuenta, les importaría?” Esta paz ha sido y continúa siendo construida sobre las espaldas, sudor y sangre de otros. Para realmente poder pararse en solidaridad con los muchos que están luchando por si mismos en otras partes del mundo, los ciudadanos de los EEUU a quienes les importa la justicia deben cuestionar sus ideas sobre la paz. ¿Cuanto estas dispuesto a sacrificar para que otros tengan paz? La verdadera solidaridad viene del sacrificio, el reconocimiento del privilegio y la responsabilidad que viene con el privilegio. Debemos ser responsables hacia toda la humanidad todo el tiempo, no solo con aquellos que elegimos cuando nos es conveniente.

la fuente: http://www.soaw.org/presente

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