FIOB’s Statement on the Case of Marcelino De Jesus Martinez

Los Angeles, California, January 14, 2009

Contacts:
Gaspar Rivera-Salgado (FIOB) Phone: (310) 206-3910 (Los Angeles)
Rufino Dominguez-Santos (CBDIO) Phone: (559) 499-1178 (Fresno)

STATEMENT ON THE INDIGENOUS TRIQUI IN GREENFIELD

The Indigenous Front of Binational Organizations (FIOB) and the Binational Center for the Development of Indigenous Oaxacans (CBDIO) join forces to inform the media and the general public about their position towards the case of the indigenous Triqui Marcelino de Jesús Martínez.

1. One of the hardships of living in a multicultural country like the United States is being able to understand the multiple cultural practices that are brought by the various migrant groups. It is imperative, both for the FIOB and the CBDIO, that there is a broad understanding of the diverse cultural practices and customs of the indigenous communities.

Oaxaca is one of Mexico’s most diverse states. In the state alone there are 16 different indigenous peoples and communities, each one speaking its own language and practicing a myriad of customs. From these communities the Mixtecos, Zapotecos, Chatinos and Triquis have migrated in large numbers to the United States, specifically to California, since the late-1980s. Among these indigenous migrants, the Triquis are the most recent arrivals. They face extreme communication barriers, since many speak only their own indigenous language, Triqui.

One of the Triqui community’s distinctive cultural practices involves marriage, whereby the parents asking for a “dowry” from those whom wish to marry their daughter. Dowries in Oaxaca traditionally consist mainly of gifts, such as animals, corn and chilies. Some Triqui families have continued this practice even after migration to the U.S., but instead of gifts in-kind, the father of the bride and the groom agree on a monetary amount. Another characteristic of marriage practices of the Triqui community, as well as in other indigenous communities, is that women get married at a young age. In some rural communities of origin in Oaxaca, Mexico girls still marry between 13 and 14 years of age.

The above information is to explain and contextualize which cultural practices are from the Triqui community in order to avoid snap judgments and incorrect interpretations similar to the one that has been magnified recently by the media, which is a product of the lack of understanding and distortion of indigenous customs and cultural practices.

The FIOB and CBDIO condemns the sensationalism that some of the media outlets have published in relation to the case of Marcelino de Jesús Martínez since it contributes to the public’s misinformation and creates an inaccurate image of the indigenous communities. Specifically, the headlines’ use of words such as “sell” are incorrect, and the term dowry is more appropriate. It is known that this is not exclusively an indigenous practice; it has been a custom of European and Asian cultures in the past and continues to be practiced without them being accused of “selling” their daughters.

2. FIOB and CBDIO are organizations with a long history of work in favor of the respect and dignity of the indigenous communities. Therefore, we condemn any practice that violates the freedom and dignity of any person, including any form of human trafficking.

3. The FIOB and CBDIO as indigenous organizations have made efforts to help indigenous migrants better adapt to the communities that they have settled in. Projects have been implemented to inform and give indigenous people advice on how to better understand American laws. These programs are available to people of low income. At the same time we have attempted to educate the institutions that provide services to the indigenous community in order to have them understand the characteristics of the community. Nonetheless, both organizations have limited resources and need a larger, and committed, support system from the media as well as the public institutions in order to reach our objective of educating the public about the indigenous community.

4. We ask for the media and both national and international society to adopt a more open and less subjective position in this multicultural world that we now live in. Before publishing an article, conduct extensive and in depth research with those affected, with community leaders, with organizations and specialists in that area, as we are the ones who have worked with for our communities for a prolonged period of time. Moreover, this topic is not exclusive to indigenous towns and communities; similar problems exist in other cultures.

We would appreciate any publication space, interview and phone inquiries to clarify this damaging prejudice that continues to be committed against our millenary culture without taking into consideration our own words.

“For the respect of the rights of the indigenous people”

Gaspar Rivera-Salgado
General Coordinator
FIOB

Rufino Domínguez-Santos
Executive Director
CBDIO

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One comment

  1. En defensa de los indígenas

    Organizaciones lanzan campaña de información sobre tradiciones y costumbres

    Eileen Truax | 2009-01-16 | La Opinión

    Organizaciones que trabajan con inmigrantes indígenas en California iniciaron una campaña de información sobre los usos y costumbres que continúan vigentes entre algunas comunidades oaxaqueñas viviendo en este estado, y que generan casos como el de Marcelino de Jesús Martínez, dado a conocer hace unos días.

    Martínez, indígena de 36 años de edad, quien se comunica en lengua triqui ya que no habla inglés y no domina el español, fue detenido en la ciudad de Greenfield al ser acusado de intentar “vender” a su hija de 14 años a la familia del novio de ésta, un joven también triqui de 18 años. De acuerdo con la acusación, presuntamente realizada por el padre del novio, el “precio” solicitado habría sido una dote consistente en cervezas, carne y dinero en efectivo.

    Tan pronto se supo sobre el caso, algunos medios de comunicación difundieron que el hombre habría intentado cambiar a su hija por cerveza, hecho que ha sido negado por el acusado y su familia, y que busca ser esclarecido tanto por las autoridades de Greenfield como por las organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes indígenas.

    Ayer, a través de un comunicado el Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB) y el Centro Binacional Para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO) hicieron un llamado al público para que se considere la diversidad y las costumbres de las comunidades indígenas en este caso en particular.

    El texto explica la práctica de la comunidad triqui que consiste en que al momento de que una mujer es pedida en matrimonio, los padres piden una “dote” a la familia del pretendiente que servirá para cubrir, entre otros gastos, la celebración de la boda.

    De acuerdo con Rufino Domínguez, director ejecutivo del CBDIO, la familia del joven pidió a los Martínez la mano de su hija, tal como se acostumbra en las comunidades triquis. Se habló de la celebración de la boda y para tal efecto fue solicitada la comida y la bebida.

    Por lo que respecta a la cantidad monetaria, Estela Ramírez, trabajadora comunitaria del CBDIO e indígena triqui, explicó a este diario que esa es una costumbre con la que se busca asegurar el futuro de los hijos que pueda procrear la pareja en caso de que el hombre decida abandonar a la mujer después de casados, situación que se registra con frecuencia en dichas comunidades.

    “Los medios de comunicación no se han preocupado por abordar esta parte del caso y se han limitado a emitir ‘juicios aislados y malas interpretaciones’, dijo por su parte Domínguez.

    La versión que sobre el asunto maneja el CBDIO es que los Martínez pidieron a la pareja esperar un poco dada la juventud de la chica, pero que los jóvenes se fueron a vivir juntos de cualquier manera. El padre de la joven presentó una denuncia a la policía; las autoridades detuvieron al novio por ser mayor de edad, y en respuesta el padre del novio hizo la acusación en contra de Martínez. Por el momento los miembros de ambas familias se han negado a dar declaraciones a la prensa.

    “Nosotros creemos que se tiene que aplicar la ley, pero tiene que haber un entendimiento más minucioso sobre el contexto en el que se realizan estas acciones”, comentó Gaspar Rivera-Salgado, coordinador general del FIOB. “Hay una gran diferencia entre fincarle a un indígena triqui cargos de tráfico y trata de humanos, cuando en realidad se trata de un matrimonio arreglado, que desafortunadamente aún es una práctica común en esas comunidades y que, como indígenas, nosotros desaprobamos, pero que está muy lejos de ser una ‘venta’”, comentó.

    Oaxaca es uno de los estados más diversos de México, en el cual conviven 16 pueblos y comunidades indígenas, cada una con idioma propio y costumbres distintas. De esas comunidades, grupos que han emigrado masivamente a California a partir de finales de la década de los ochenta son los mixtecos, los zapotecos, los chatinos y y los triquis, siendo este último grupo el de más reciente migración, y por tanto el que enfrenta mayores problemas de comunicación, ya que un gran número de ellos no habla inglés ni español, sólo la lengua triqui.

    la fuente: http://www.impre.com/laopinion/noticias/la-california/2009/1/16/en-defensa-de-los-indigenas-103893-1.html#

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