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A cuatro años sin justicia “en este país que ya no es nuestro”

Hace cuatro años, el 31 de julio de 2015, Nadia Pérez Vera, Yesenia Quiroz Alfaro, Milla Virginia Martin, Alejandra Negrete Avilés, y Rubén Espinosa Becerril fueron asesinados en un departamento en el Distrito Federal. Nadia, una activista social y defensora de derechos humanos, y Rubén, un fotoperiodista, habían huido Veracruz después de recibir amenazas de muerte por su trabajo. Antes de su asesinato, Nadia dijo que si algo le ocurriera a ella, sería Javier Duarte que era responsable. Duarte era entonces gobernador de Veracruz, conocido por su corrupción y abusos de los derechos humanos, entre ellos la muerte de 17 periodistas durante su gobierno. La investigación del estado de los asesinatos ha sido denunciada por estar llena de irregularidades. La madre de Nadia, Mirtha Luz Pérez Robledo, escribió los siguientes textos conmemorando el cuarto aniversario del asesinato de su hija.

En mi nombre y en nombre de mi familia, envío mi más caro agradecimiento a todas las personas que nos han sostenido con su cariño y acompañamiento solidario desde cada lugar del mundo , a través de sus mensajes, de sus manifestaciones políticas, de sus manifestaciones artísticas.

Porque sin ustedes, sin su solidaridad, sin su arte, sin su protesta, sin su exigencia de justicia, esta tragedia que nos tocó a nosotros, hubiese pasado desapercibida, como tantas otras en el país.

A 4 años sin justicia, no somos los mismos, y necesitamos seguirnos sosteniendo de su cariño, por ello a ustedes que nos han abrazado, los abrazamos ahora a 4 años de la ausencia de nuestra Nadia Dominique Vera Pérez, porque gracias a ustedes se sigue escuchando su voz y su protesta.
A los que asesinan, a los que mandan asesinar; a los que violan el debido proceso, les decimos: Hay muertos que no se callan nunca.

Mirtha Luz Pérez Robledo
Julio 2019

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Presos

Tortura, llanto y desesperación en las cárceles migratorias de México

Por Movimiento Migrante Mesoamericano

“¡Te vas a morir!, ¡firma tu deportación y vuelve a tu país!, era lo que escuchaba mientras luchaba por superar las secuelas la crisis asmática que sufrí en la estación migratoria, me sentí acorralada por el guardia y pensé en hacerlo, pero al recordar los problemas por los que salí de mi país desistí de la idea”.

Lizzi es una de las 51 mil 607 personas detenidas en México por el Instituto Nacional de Migración durante el primer cuatrimestre del 2019, fue privada de su libertad por 45 días en los que según relata, sufrió tortura física y psicológica. “Nos sentíamos como en una cárcel, ¡fue horrible!, tuve dos crisis asmáticas adentro, cuando regresamos del médico otro guardia me cuestionó ¿y así quieres pedir refugio? ¿estas consciente de que estarás encerrada de 3 a 6 meses?.

A unos metros del parque de Pakal´ Ná, cerca de las vías del tren en Palenque donde cientos de migrantes se reúnen para platicar sus historias, la joven madre veinteañera recuerda su amarga experiencia, abandonó Honduras porque tenía problemas con el padre de su hijo quien pertenece a una pandillas, luego de años de maltratos y amenazas una día decidió huir junto con su hijo a los Estados Unidos para empezar una nueva vida.

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Autonomía Cultura Defensa de la tierra Indígena

En la costa de Oaxaca, pueblos originarios y afromexicanos luchan por la autonomía del agua

En la madrugada del 14 de marzo, fecha en que se celebra el Día de Acción contra las Represas y en Defensa de los Ríos, integrantes de pueblos afromexicanos, indígenas y mestizos se reunieron en las orillas del Río Verde para realizar un ritual de resistencia y gratitud.

La ocasión fue el Festival de Río Verde, organizado cada marzo por el Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde (COPUDEVER). Este movimiento en defensa del agua se formó en 2007 cuando decenas de comunidades de la Costa Chica de Oaxaca unieron esfuerzos para impedir que la Comisión Federal de Electricidad construyera una represa hidroeléctrica en su río, la cual inundaría sus hogares y contaminaría su única fuente de agua, según COPUDEVER.

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Defensa de la tierra Indígena

Convocatoria para la Campaña Global: El Istmo Es Nuestro

 

Via El Istmo Es Nuestro

#ElIstmoEsNuestro
Istmo de Tehuantepec
Junio de 2019

El Istmo de Tehuantepec es una región de México, que compartimos los estados de Oaxaca y Veracruz. Se trata de la zona más angosta del país, entre los dos océanos: el Pacífico, al sur y el Atlántico, al norte (más conocido como Golfo de México), siendo el punto de encuentro entre las especies de flora y fauna del norte, con las del sur; Estas características convierten al Istmo en la región de mayor diversidad biológica del país, invaluable riqueza de vida que se concentra en los territorios indígenas que poseemos 11 diferentes pueblos indígenas, 8 con posesión ancestral (zapotecos, mixes, ikoots, zoques/chimalapas, zoque popolucas, chontales, chochocos y nahuas) y tres pueblos migrantes, por desplazamiento y reubicación forzada (chinantecos, mixtecos y tsotsiles)  Pueblos Indígenas que hemos resguardado con firmeza los bienes naturales de nuestros territorios, hasta el día de hoy.

ANTE LA INMINENTE AMENAZA DE PARTE DEL GOBIERNO DE LA 4T
Y DEL PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR (AMLO)
DE IMPONERLE A LOS PUEBLOS DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC,
AL PUEBLO DE MÉXICO Y A LA NACIÓN MISMA,
EL LLAMADO “PROGRAMA DE DESARROLLO INTEGRAL DEL ISTMO DE TEHUANTEPEC – TREN INTEROCEÁNICO” (POPULARMENTE CONOCIDO DESDE 1996, COMO “MEGAPROYECTO DEL ISTMO”)
Y CONSIDERANDO QUE:

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Defensa de la tierra Represión

A 10 años de la represión; se entregó la plata y oro de Oaxaca a Fortuna Silver Mines

Por Daniel Arellano Chávez, Regeneración Radio

«Eran las 9 de la mañana, no abrimos las cortinas ni la ventanas de la casa, porque ya estaban aventando gas. Los helicópteros pasaban muy bajito, salimos rápido de la casa para ver que pasaba. Vimos como las personas de mi pueblo corrían por la calle y se iban, mientras los federales llegaban”, recuerdan quienes en ese momento eran niños de 6 años, “se escuchaban las torretas y mucho ruido, cohetones, gritos, sus camionetas pasaban a todo lo que da por la calle”.

Botas militares, chalecos, cascos de guerra, toletes, escudos, lanzagranadas de gas lacrimógeno, pistolas y armas largas, fueron los instrumentos que portaron 3 mil 500 elementos de tropas combinadas de policía federal y estatal, que arribaron al Valle de Ocotlán, Oaxaca el 6 de mayo de 2009, ocuparon el territorio del municipio de San José del Progreso y entregaron -desde hace 10 años- la plata y el oro que se encuentra en el subsuelo del Valle de Ocotlán a la empresa minera canadiense Fortuna Silver Mines.